
Hola mis Amigos tan queridos.
Aquí estoy una vez más, intentando descifrar un sentimiento que me embarga, molesto y desconocido, y que empapa mi alma como fina lluvia, suave y constante.
Hoy leí un pensamiento que me llamó la atención y cimbró mi corazón:
Si te sientes solo es porque construiste muros en vez de puentes...
Yo siempre he tratado de construir lazos, puentes, cadenas de almas y de manos sosteniéndonos firmemente... No he hecho otra cosa en toda mi vida. No entiendo por qué algunas tardes he sentido esa soledad, aún acompañada...
¿Es malo, acaso, soñar demasiado? ¿Vivir la vida con un pie en la tierra y otro en el aire, imaginando que existe todo aquello que tanto empeño y amor hemos anhelado, y que esperamos un día conquistar, aunque sólo sea en nuestras almas?
Amigos queridos, he pensado en cada uno de vosotros en esta ausencia de mi blog y de los de cada uno. Quiero que me perdonen por no haberlos visitado como se merecen. Mis letras estaban ausentes, pero mi alma no.
Solamente puedo decirles una cosa: deseo seguir caminando esta senda. No voy a dejarla. No ahora que los siento mis Amigos, aunque nos separe todo un mundo de distancia y toda una vida de tiempo.
Aquí están mis manos y mi corazón, porque creo firmemente en el cariño que nace de los corazones sinceros y puros. Os ofrezco mi amistad, y aunque nunca nos lleguemos a conocer físicamente, sepan que en mí tienen todos una amiga de verdad, real y con el alma plena de amor para todos.
Que Dios los bendiga.
P.D. Decía Carl G. Young que quien ve hacia afuera, sueña, y quien ve hacia adentro, despierta. Yo jamás deseo despertar...
-----------------------------------------------------------------------
Hasta mañana, si Dios quiere.
Imagen de Ricardo Máximo López D'Angelo. Gracias